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La Expansión del Reino

El Modelo de Expansión

35 Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

El Reino de Dios está en expansión. Jesús mismo nos modeló cómo hacerlo. A partir de Él, todos sus seguidores continuamos su labor. Su reinado se expande todos los días.

El modelo de expansión del Reino es a través del movimiento, la predicación y los actos de misericordia.

Jesús tenía un ministerio itinerante y, aún cuando no todos estamos llamados a ser itinerantes, sí estamos llamados a movernos en las diferentes áreas de nuestras vidas como misioneros. Todos los días vamos en misión.

Jesús anunciaba el Evangelio. Las buenas nuevas de salvación son noticias a ser proclamadas. Las buenas obras tienen su lugar, pero la salvación viene a través del oír sobre la gracia de Dios. Nuestra forma de vivir importa, pero es necesario hablar el Evangelio.

Por último, Jesús sanó enfermedades y dolencias. Los actos de misericordia también son parte del ministerio cristiano. Aún cuando el Evangelio se anuncia, las obras respaldan esa predicación. Jesús obró milagrosamente, hoy obramos sacrificialmente. Cuando hablamos, nuestros actos respaldan o descalifican las palabras.


El ministerio cristiano es integral con tres ejes: movimiento, palabras y actos. ¿Qué tanto te mueves como misionero en las diferentes áreas de tu vida (trabajo, familia, vecindario, amistades)? ¿Cómo hablas el Evangelio a los que te conocen? ¿Tienes una guía, una serie de pasajes, una ilustración? ¿Qué actos respaldan tus palabras?


La Necesidad del Reino

36 Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. 37 «La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—. 38 Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo».

 

Aún cuando todos estamos llamados a participar de la misión de Dios de expandir su Reino, hay personas con un llamado específico de dedicar su vida a ésta labor. Cristo ve a la humanidad y nos invita a orar por más misioneros.


Todos podemos ser parte de esta tarea. ¿Cómo oras por más iglesias, pastores y misioneros para tu ciudad? ¿Cómo oras por los que ya están presentes? ¿Cómo pides por la obra misionera a nivel mundial? ¡Pídele al Señor que envíe más obreros!


El Plan del Reino

10 Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda dolencia.

2 Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Jacobo y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón el Zelote y Judas Iscariote, el que lo traicionó.

El plan de Jesús para la expansión de su Reino era que sus discípulos replicaran lo que Él hacía: movimiento, palabras y actos. Él los capacitó para realizar esta labor: en primer lugar, les había modelado, ellos lo habían visto, y en segundo, les da autoridad espiritual. Estos doce hombres comunes comenzaron el movimiento misionero que continua hasta el día de hoy.


El plan de expansión del Reino somos tú y yo. Dios ha depositado en su Iglesia la labor de llevar el Evangelio a todo el mundo. Somos el plan A y no hay un plan de contingencia. Tú y yo somos el plan de Dios para traer salvación a muchas personas, expandir su reinado y darle gloria.


La Estrategia del Reino

5 Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: «No vayan entre los gentiles ni entren en ningún pueblo de los samaritanos. 6 Vayan más bien a las ovejas descarriadas del pueblo de Israel. 7 Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: “El reino de los cielos está cerca”. 8 Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente. 9 No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón, 10 ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento.

11 »En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. 12 Al entrar, digan: “Paz a esta casa”.[a] 13 Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y, si no, que la paz se vaya con ustedes. 14 Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies. 15 Les aseguro que en el día del juicio el castigo para Sodoma y Gomorra será más tolerable que para ese pueblo.

La estrategia inicial fue: ir primero a los judíos, predicar el Reino, demostrar el poder del reino a través de milagros, evitar el enriquecimiento y asumir el rechazo. Esto es lo que los apóstoles hicieron, y hoy estamos llamados a replicar: ir primero a los más cercanos, predicar el Evangelio, demostrar el poder a través de actos de misericordia, evitar la codicia y abrazar el repudio.


Más que marketing y espectáculo, el Reino crece a través de las personas. La mayor herramienta en las manos de Dios no es un edificio, guitarrista o la iluminación, sino tú y yo dispuestos a obedecerlo. El edificio, la guitarra y la iluminación no son pecaminosos, pero nuestro enfoque no pueden estar ahí. El Reino crece a través de ti y de mi.


Las Dificultades del Reino

16 Los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas.

17 »Tengan cuidado con la gente; los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. 18 Por mi causa los llevarán ante gobernadores y reyes para dar testimonio a ellos y a los gentiles. 19 Pero, cuando los arresten, no se preocupen por lo que van a decir o cómo van a decirlo. En ese momento se les dará lo que han de decir, 20 porque no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por medio de ustedes.

21 »El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se rebelarán contra sus padres y harán que los maten. 22 Por causa de mi nombre todo el mundo los odiará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. 23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Les aseguro que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del hombre.

24 »El discípulo no es superior a su maestro, ni el siervo superior a su amo. 25 Basta con que el discípulo sea como su maestro, y el siervo como su amo. Si al jefe de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su familia!

El Reino crece y nada lo detendrá, pero esto no significa que no enfrentemos dificultades. En la expansión del reinado de Dios hallaremos persecución, traición, odio y rechazo, inclusive al punto de la muerte. Todo cristiano es parte de esta labor y debe está consciente del costo.


¿Por qué alguien está dispuesto a vivir cada una de estas carencias? Porque tiene algo mayor: salvación. Estoy dispuesto a perder todo, porque mi esperanza está en la vida venidera.


La Esperanza del Reino

26 »Así que no les tengan miedo; porque no hay nada encubierto que no llegue a revelarse, ni nada escondido que no llegue a conocerse. 27 Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas. 28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.[b] Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.[c] 29 ¿No se venden dos gorriones por una monedita?[d] Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; 30 y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. 31 Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

32 »A cualquiera que me reconozca delante de los demás, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo. 33 Pero a cualquiera que me desconozca delante de los demás, yo también lo desconoceré delante de mi Padre que está en el cielo.

Ser parte de la expansión del Reino se requiere valor, y éste nace de la esperanza. Todo esfuerzo está registrado en la mente del Padre, cada experiencia de rechazo y sufrimiento no pasan desapercibidos del corazón de Cristo, y no hay un sólo día sin que el Espíritu obre de manera sobre natural en nosotros. La esperanza de un día ser reconocido por Cristo ante el Padre, nos da valor para enfrentar las dificultades que acompañan la misión del Reino.


Ciertamente la muerte de cada uno de los apóstoles fue causada por la predicación del Evangelio. Ellos enfrentaron al poder que podía destruir sus cuerpos, pero adoraron a Aquel que pudo salvar su alma. La expansión del reino está llena del sacrificio de muchos que amaron más a Dios que a si mismos.


La División en el Reino

34 »No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada. 35 Porque he venido a poner en conflicto

»“al hombre contra su padre,
a la hija contra su madre,
a la nuera contra su suegra;
36 los enemigos de cada cual
serán los de su propia familia”.[e]
37 »El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. 39 El que se aferre a su propia vida, la perderá, y el que renuncie a[f] su propia vida por mi causa, la encontrará.

40 »Quien los recibe a ustedes me recibe a mí; y quien me recibe a mí recibe al que me envió. 41 Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo recibirá recompensa de justo. 42 Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa».

Todos dividimos. La puerta de mi casa divide el afuera del adentro, los requisitos para ser doctor dividen a los capacitados de los que no, las leyes de construcción dividen los proyectos viables de los que no lo son. Todos hacemos divisiones, lo importante es qué es lo que dividimos.

Hay divisiones que son buenas, duelen pero son beneficiosas. Como cristianos seremos parte de divisiones, pero debe ser la correcta: Cristo. Muchas familias, amistades, comunidades, e inclusive ciudades se dividen por causa de Jesús, entre los que está con Él y los que no.


Expandir el Reino sin causar división es imposible. Frente a Cristo hay dos opciones: adorarlo como Dios o rechazarlo como un mito o lunático. Pero cada vez que tu compartes el Evangelio una linea es marcada.


¡Gracias por leer!

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