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El ADN del ministerio de Jesús

Toda persona que esté involucrada en el ministerio se encuentra en una constante búsqueda de ideas ministeriales nuevas, clásicas, o antiguas. Pero no existe mejor actitud que ir de manera frecuente a la fuente: Jesús.

El minsterio de Jesús podría ser descrito como exitoso y, a la vez, un fracaso con los estandares humanos. En momentos tuvo mucha fama, reconocimiento y seguidores. En otros, muchos lo dejaron, abandonaro y traicionaron. Pero la realidad es que desde la perspectiva eterna, el ministerio de Jesús cumplió su acometido: la salvación de pecadores.

Entonces, ¿Cuál fue el ADN del ministerio de Jesús?


En el ministerio hay dos tendencias opuestas. Una es ir únicamente predicación de la Biblia sin hacer nada más. La segunda consiste en integrar ideas prestadas de las tendencias de la sociedad. La realidad es que el ministerio es complejo, mientras que el mensaje bíblico y eterno es aquello que comunicamos, estamos llamados a hacer uso correcto de las tendencias actuales para comunicarlo efectivamente (1 Corintios 9:20-22).


Centralidad en las Relaciones

18 Mientras caminaba junto al mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Estaban echando la red al lago, pues eran pescadores. 19 «Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.» 20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron. 

21 Más adelante vio a otros dos hermanos: Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en una barca remendando las redes. Jesús los llamó, 22 y dejaron en seguida la barca y a su padre, y lo siguieron.

El primer elemento del ADN de minsiterio Jesús es la centralidad en las Relaciones. Su labor en la tierra no se enfoncaba en una lista de programas, sino de personas. Estos cuatro pescadores eran conocidos y amigos de Jesús. Él tenía una relación personal con cada uno de ellos. Comío, viajó, sufrió y río con ellos.

Cada uno de estos dejó oficio y familia, dos fuentes de identidad humana, por Jesús, la mejor identidad que uno pueda tener. El Maestro de maestros, de manera inversa a lo tradicional, selecciona a sus discipulos para tener una relación personal con ellos. Él los llama, no a inscribirse a un curso, sino a seguir a una persona.


La Iglesia son personas. El ministerio cristiano es trabajo con personas. Los programas y actividades son buenos cuando sirven a la iglesia y la ciudad, y contraproducentes cuando sucede a la inversa. 


Centralidad en el Evangelio

23 Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente. 24 Su fama se extendió por toda Siria, y le llevaban todos los que padecían de diversas enfermedades, los que sufrían de dolores graves, los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y él los sanaba.

El segundo elemento del ADN del ministerio de Jesús es la centralidad en el Evangelio. Él enseñó, anunció y mostró la salvación por gracia a través de la fe.

El Evangelio es la verdad que somos más pecadores de lo que nos gustaría aceptar. Pero también es la gracia de que somos más amados de lo que podemos llegar a desear. El Evangelio es Verdad y Gracia.

Por esto, el llamado de Evangelio es arrepentimiento y fe. Dios nos llama a arrepentirnos de nuestra maldad y pecado. Pero también nos llama a confiar que su obra en la cruz es válida para nosotros.

Jesús dedicó su vida a enseñar, anunciar y dar demostraciones visibles del Evangelio. Y la mayor de ellas es: la cruz.


El Evangelio destruye mi orgullo y temor. Si el Evangelio es cierto no tengo nada de que enorgullecerme. Dios mismo, en la cruz, me dice que estoy tan mal que sólo Él podía solucionar mi problema. Soy más pecador de lo que me gustaría aceptar. Pero también no tengo nada que temer. Dios mismo, en la cruz, me dice que soy tan amado que Él vino a solucionar mi problema. Soy más amado de lo que puedo llegar a desear. 


Centralidad en la Comunidad

25 Lo seguían grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y de la región al otro lado del Jordán.

El tercer elemento del ADN del ministerio de Jesús son la centralidad en la Comunidad. Ya sean centros urbanos o rurales, muchas locaciones son mencionadas a lo largo del ministerio de Jesús. Él constantemente viajaba de una a otra causando un efecto sobre toda la población (Mateo 21:10).

Jesús no fue ajeno a las comunidades y la diversidad que lo habitaba. Gentiles (Mateo 10:18), judíos, ricos, pobres, hombres, mujeresfuncionarios públicos, pescadores. Jesús ministró a la comunidad de cada ciudad.


El ministerio cristiano no puede estar escondido en cuatro paredes. El ADN del cristianismo es público, visible a toda la comundid de la ciudad. Cada persona debe de poder contemplar el Evangelio de muchas maneras a través de la iglesia local. 


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