Salvación

Al final de una aplicación práctica de Evangelio a la vida en el hogar (Tito 2:1-10), Pablo recapitula panorámicamente la gran salvación que tenemos en Cristo.

La gracia de Dios nos salva del pecado en el pasado, presente y futuro. En el pasado nos ha salvado de la consecuencia eterna del pecado (justificación), en el presente nos libra del poder del pecado (santificación), y en el futuro eliminará la presencia misma del pecado (glorificación).

Justificación

En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación

Tito 2:11

La gracia de Dios no es un mensaje secreto u oculto, sino expuesto a toda la humanidad. No es exclusivo para una clase social, raza o género: desde el anciano hasta el esclavo. Dios ha manifestado su gracia salvífica a todo el mundo en la cruz.


La gracia de Dios nos salva de la consecuencia eterna del pecado. Somos libres de la muerte eterna. No vivimos más bajo la declaración “culpable”. En Cristo somos considerados justos delante del tribunal eterno. 


Santificación

y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio,

Tito 2:12

La gracia de Dios no sólo nos libra de la consecuencia eterna del pecado, sino que nos enseña también a vivir santamente. Rechazar el pecado y abrazar la justicia, es el proceso de santificación que comienza con nuestra conversión y finalizará con nuestra glorificación.


La gracia no sólo es la puerta de entrada al cristianismo, es el sustento diario. La gracia en la cruz nos ayuda a rechazar el pecado. El sacrificio de Jesús me muestra que mi pecado tiene altas consecuencias. Por lo que puedo rechazarlo, por aquel que me amó y me salvó.


Esperanza

mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Tito 2:13

El proceso de santificación no es eterno, un día culminará y será completado. Este día es el día en que Jesús vuelva. Entonces ya no será más necesaria la santificación porque Él terminará la santificación total en nuestros corazones. Esta es nuestra esperanza: una existencia sin la presencia del pecado.


En la glorificación, Dios eliminará la presencia del pecado de la faz de la tierra. Hoy aún en los mejores días, el pecado es una realidad latente en el mundo. Todo ser humano se encuentra bajo la influencia miserable del pecado. Es por esto que hay injusticia, dolor y sufrimiento. Pero un día esto será pasado y un leve recuerdo de aquello que fuimos.


Mensaje

Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.

Esto es lo que debes enseñar. Exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie.

Tito 2:14-15

Este es el Evangelio. Este debe ser el mensaje de cada exposición bíblica. Esta es la verdad bajo la cual vivimos: que Él se entregó para salvarnos del pecado, y hacer de nosotros un pueblo para Él.

El pastor y anciano no debe inventar un mensaje nuevo, porque ya tiene el mejor: el Evangelio.


No hay nada mejor que el Evangelio. Cualquier intento de mejora será contraproducente y una deformación. El mensaje cristiano no es algo que se actualiza en su contenido, porque aquello que es eterno no pierde vigencia. Prediquemos siempre el Evangelio


Continuará…