Rebeldes, charlatanes y enañadores

Los ancianos en la iglesia son una necesidad, no un lujo. Dios les ha dado tareas específicas e indispensables en la congregación local. Una de las más urgentes es resguardar y enseñar la sana doctrina, al mismo tiempo que refutar el error debido a que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores.

Quiénes son y qué enseñan

Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión.

Tito 1:10

Desde el principio de la iglesia, han habido falsos evangelios que buscan destruir la fe cristiana. Dichas falsificaciones no son necesariamente evangelios claramente contrarios a las buena nuevas de gracia, en muchas ocasiones, pueden consistir en una pequeña deformación del verdadero mensaje.

En la época de Pablo y Tito, los partidarios de la circuncisión enseñaban que la salvación era a través Cristo, pero que la práctica iniciada con Abraham, junto otras reglamentaciones judías, era requisitos de la verdadera salvación. Para ellos la salvación era:

Jesús + Circuncisión = Salvación


En el momento en que agregamos cualquier cosa que no sea Cristo en la ecuación de la salvación, estamos predicando un evangelio falso. No importa cuán bueno sea el carácter del requisito, se trata de un error. Si Jesús no es lo único, lo hacemos insuficiente. Si tengo que hacer algo más para completar la salvación que Cristo provee, ya no es por gracia sino por obras. Entonces es un error y falsedad.


Qué hacer con ellos

A ésos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener ganancias mal habidas.

Tito 1:11

A cualquiera que enseñe el error, el anciano tiene la responsabilidad de detenerlo. El error no debe ser refutado simplemente por su naturaleza de mentira, sino por sus efectos destructores en la vida del creyente. Un error puede ser fatal para un individuo, matrimonio, hogar, iglesia y ciudad.


Una de las formas más visibles de detectar un falso maestro es por su carácter avaro. Aquellos que buscan el ministerio cristiano por dinero terminarán vendiendo un evangelio falso. Ya sea que le quiten o le agreguen, deforman el mensaje bíblico por conveniencia económica y su predicación es falsa y destructiva.


12 Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos.»13 ¡Y es la verdad! Por eso, repréndelos con severidad a fin de que sean sanos en la fe 14 y no hagan caso de leyendas judías ni de lo que exigen esos que rechazan la verdad.

Tito 1:12-15

Pablo cita a Epimenides para describir la cultura decadente que se manifestaba en Creta, y se permeaba en la iglesia. Hay ocasiones en las que el dialogo ha llegado a su límite y el error no se resuelve, por lo que es necesario expulsarlo y reprenderlo con severidad. Toda reprensión de esta clase no tiene un fin destructivo sino constructivo: la sanidad en la fe.


Las “leyendas judías” eran enseñanzas humanas, no revelación divina. Siempre existe la terrible tentación de cambiar la Palabra de Dios por la opinión del hombre. Esta es nuestra tendencia pecaminosa, y nuestra lucha diaria por la verdad.


Su condición espiritual

15 Para los puros todo es puro, pero para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia.16 Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer nada bueno.

Tito 1:15-16

Estas personas, aunque religiosos externamente, son espiritualmente corruptos e incrédulos. Su religiosidad se basa en su obediencia a sus propias prohibiciones y mandamientos. Llamando impuro aquello Dios ha dado como regalo al ser humano: alimentos, casamiento, descanso, etc.

Tristemente hablan de Dios pero no le conocen, y esta es uno de los autoengaños más miserables en el que un ser humano pueda caer.


Todo lo que existe Dios lo ha creado bueno, para nuestro deleite y su gloria. Cada alimento es para nuestra gratitud a Él. El matrimonio es un regalo de Dios para nuestro deleite. Y la salvación que tenemos en Él es para nuestro descanso y paz. No tenemos que observar los días, los alimentos y evitar los placeres para ser salvos. Dios lo ha creado todo bueno, y es bueno cuándo se disfruta bajo su voluntad y gloria.


Continuará…