El origen

El título “Génesis” significa literalmente “principio”. Nos muestra el origen de la existencia del universo, la procedencia del mal, el comienzo de la promesa de gracia y la raíz de la nación de Israel. Génesis es el libro de los principios.

Los orígenes son importantes. A través de ellos entendemos mejor nuestro presente. Génesis nos ayudará a entender nuestra vida hoy, nuestro propósito, problema, remedio y destino.

El origen de todo

Genesis comienza con Dios. Todo comienza con Él. Él no tiene principio ni fin. Dios simplemente es, y lo es desde el principio. El es el actor principal de toda la historia del universo. La Biblia no discute la existencia de Dios. Simplemente afirma y da por sentado que Él es, y que Él es Creador. Él es el principio de todo.

1 Dios, en el principio,
    creó los cielos y la tierra.
La tierra era un caos total,
    las tinieblas cubrían el abismo,
y el Espíritu de Dios iba y venía
    sobre la superficie de las aguas.

Génesis 1:1-2

Dios creó todo lo que existe. En la Biblia, Él es el sujeto exclusivo del verbo “crear”. Y Dios crea como un proceso. El primer paso es la creación de todo, aunque aún sin la forma final. El universo es un caos para la existencia de la vida, pero no fuera de su control. Su espíritu va y viene, está presente, en medio de este caos.


La creación de todo lo que existe es una expresión de la grandeza y gracia de Dios. Él no hace el universo por necesidad, cómo si nos necesitara, ni por soledad, como si fuéramos una gran compañía. Dios crea como una expresión de su grandeza y su gracia.

Su ser es tan grande que desborda su ser. El universo, las estrellas, los cielos y la tierra son un reflejo de su grandeza. Así como una obra de arte es la expresión de un artista. Todo lo que existe nace de la grandeza de Dios.

Pero también su gracia es tan grande que es derramada desde la creación. Dios no estaba obligado a crearnos como si lo mereciéramos. Y sin embargo lo hizo. Además, no sólo el acto de creación es una expresión de su gracia, también lo es la calidad  de ésta. Dios pudo haber hecho un sólo tipo de ave que cumpliera con las funciones prácticas necesarias, pero creó todo tipo de pájaro, con colores y cantos distintos. Dios no sólo creó algo útil, sino también algo bello. 


Día 1-3

Durante los primeros tres días de la creación, Dios crea los contenedores: el día y la noche, el cielo, la tierra y el mar. Siempre bajo el mismo patrón: Dios dice y la creación es, Dios evalúa y nombra.

Día 1: Dios crea el día y la noche

Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!»
    Y la luz llegó a existir.
Dios consideró que la luz era buena
    y la separó de las tinieblas.
A la luz la llamó «día»,
    y a las tinieblas, «noche».
Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ése fue el primer día.

Génesis 1:3-5

Aunque los astros son creados hasta el día cuatro, Dios aquí crea la luz y Él mismo es la fuente de luz. En la nueva creación este modelo se repetirá. No habrá luz de lámpara o sol, porque Dios mismo alumbrará (Apocalipsis 22:5).

De la misma manera, Dios establece aquí el ciclo básico de vida: el día. En él, la vida se desarrollará y florecerá. Sin la luz del día, la vida no puede desarrollarse. Podríamos decir que este momento, no sólo es la creación de la luz, sino también del tiempo/ciclo.


El primer patrón de la creación es que todo es creado a través de la Palabra de Dios. El dice y la creación es. Dios no utiliza más que el poder de su palabra para llamar a la existencia a algo de la nada. El apóstol Juan identifica que esta Palabra es Jesús mismo (Juan 1:1-5). Todo es creado a través de Él: Jesús.


Día 2: Dios crea los cielos

Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento
    en medio de las aguas, y que las separe!»
Y así sucedió: Dios hizo el firmamento
    y separó las aguas que están abajo,
    de las aguas que están arriba.
Al firmamento Dios lo llamó «cielo».
    Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ése fue el segundo día.

Génesis 1:6-8

La Biblia no es un libro científico. Es decir, no pretende dar una explicación de las cosas bajo el método científico. Es un escrito teológico. Sin embargo, es verdadero. Es decir. Aunque no explica las cosas con un lenguaje de nuestro tiempo, explica la verdad con un lenguaje teológico de la época de su escritura.  La Biblia no usa términos de la ciencia contemporánea, pero expresa la verdad.

El firmamento, o cielo, es el espacio entre la tierra y el trono de Dios. Es el área que abarca desde dónde vuelan las aves hasta dónde cuelgan las estrellas. En éste tiempo, se entendía que el cielo era como un domo que iba de extremo a extremo. Hoy el firmamento sería aquello que categorizamos como atmósfera y el espacio exterior, es decir, todo lo que el hombre ve arriba de él.


El segundo patrón de la creación es que todo obedece a su Palabra. Su Palabra es irresistible. Él dice y sucede. Nada puede resistirse a la orden de su Voz. Tan poderosa es su Palabra que de la nada todo es con sólo decirlo. La Palabra que creó la vida, también crea la nueva vida en Cristo (Santiago 1:21).


Día 3: Dios crea la tierra y el mar

Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo
    se reúnan en un solo lugar,
    y que aparezca lo seco!»
Y así sucedió. 10 A lo seco Dios lo llamó «tierra»,
    y al conjunto de aguas lo llamó «mar».
Y Dios consideró que esto era bueno.

Génesis 1:9-10

Hasta este momento Dios termina de crear los tres contenedores de vida: cielo, tierra y mar. En ellos, Dios llenará de seres vivientes la creación. La creación Bíblica no es azarosa, sino ordenada. Cada cosa tiene un propósito y momento para que la vida sea creada.

11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra;
    que ésta produzca hierbas que den semilla,
y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!»
    Y así sucedió. 12 Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Dios consideró que esto era bueno. 13 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día.

Génesis 1:11-13

Después de crear los tres contenedores de vida. El siguiente paso es crear el primer elemento de vida: vegetación. Esta vegetación dará alimentación y sustento a los seres vivos. Y este sustento no es sólo temporal, Dios diseña la reproducción vegetal con el fin de asegurar la provisión de comida. Él crea el todo el sistema de sustento de la tierra.


El tercer patrón en la creación es una evaluación de parte de Dios sobre su obra. Cada vez que Él crea, califica lo creado como “bueno”. Esta es una expresión de que lo creado cumple con el propósito deseado. Dios creó un universo bueno.

Es posible que esto suene difícil, ya que al observar nuestro universo en su estado actual podemos ver que no todo es “bueno”. En él hay muerte, enfermedad, tragedia, injusticia, dolor y demás males. Y esto es real. 

Desde la perspectiva Bíblica existe un evento latente entre la creación y el día de hoy. La caída. En Génesis 3 se explica el porqué de todos estos males, pero también la salvación de esta situación.


 Continuará…