OH DIOS,
Yo sé que frecuentemente realizo tu trabajo sin tu poder,
y peco con mi servicio muerto, carente de corazón y ciego,
con mi falta de luz, amor y deleite interior,
con mi mente, corazón y lengua que se mueven sin tu ayuda.

Veo el pecado en mi corazón al buscar la aprobación de otros;
Esta es mi vileza, el hacer de la opinión de los hombres mi norma,
cuando debería ver el bien que he hecho
y darte la gloria a ti,
debería considerar el pecado que he cometido y lamentarme por eso.

Es mi engaño el predicar, orar,
e incitar los afectos espirituales de otros,
con el propósito de engendrar elogios,
cuando mi norma debería ser, diariamente, considerarme  más vil que cualquier otro hombre.

Pero tú muestras tu poder a través de mi fragilidad,
así que mientras más débil soy, en mejores condiciones estoy para ser usado,
porque tú envías una cubierta de gracia en mi debilidad.

Ayúdame a regocijarme en mis limitaciones y darte la alabanza a ti,
reconocer mis deficiencias delante de otros
y no desanimarme por su causa,
para que ellos puedan ver tú gloria de una manera más clara.

Ayúdame a que yo actúe en un poder sobrenatural,
por el cual yo pueda alcanzar metas más allá de mis fuerzas,
resistir males más allá de mis capacidades,
haciéndolo todo por Cristo, teniendo su poder ayudándome.

Permíteme aprender de Pablo
cuya presencia era vil,
su debilidad grande,
su hablar miserable,
y aún así lo tuviste por fiel y bendito.

Señor, permíteme depender de ti como él lo hizo,
y encontrar que mi ministerio es tuyo.


Original: Bennett, Arthur. The valley of vision, A collection of puritan prayers and devotions. The Banner of thurth trust: USA, 1975. p187


Publicado originalmente en Esclavos de Cristo