¿Cuál es la diferencia entre un matrimonio de dos creyentes y uno que no es así? Ciertamente matrimonios cristianos y no cristianos enfrentan dificultades e, inclusive, superficialmente puedan verse de manera similar. Pero existen 5 características que hacen de un matrimonio en Cristo radicalmente diferente:

  1. Propósito. Desde la perspectiva cristiana, el matrimonio existe para la gloria de Dios. No es principalmente para mi felicidad, gloria o voluntad sino para la de Dios. Cuando un hombre y una mujer se unen en Cristo viven juntos para glorificar a Dios a través de amarse, servirse y respetarse mutuamente. El propósito no está en ellos, sino en algo más grande que ellos: Dios. (Romanos 11:36)
  2. Dinámica. Otra característica interesante es la dinámica interna del amor matrimonial. La fuente del amor no se encuentra en la otra persona sino en Dios mismo. Él y ella se saben amados por Cristo primeramente. Su identidad, valor y sentido se encuentran en Dios. No en el otro. Esto permite amar al conyugue aún cuando es difícil hacerlo, porque sé que soy amado por Dios mismo y puedo hacer lo mismo por ella. La dinámica del amor matrimonial está basada en el amor de Dios. (Efesios 5:25)
  3. Prioridad. Muy relacionado con el punto anterior, En el concepto cristiano del matrimonio “nos amamos más, cuando nos amamos menos” (dicho de John Piper). Es decir, el esposo debe amar a Dios por sobre todas las cosas, inclusive su propia esposa. Lo mismo debe cumplirse con ella. Hacerlo de otra manera, es decir amar más a ella que a Dios, es definido como idolatría: tratar a algo creado como si fuera el creador. Al amar más a mi esposa que a Dios la estaría “amando” de manera pecaminosa y por lo tanto la amaría menos. Pero si mi primer amor se encuentra en Dios, la amaré de la manera más gloriosa que dos criaturas pueden amarse. La prioridad en el matrimonio se encuentra fuera de la pareja, se encuentra en Dios. (Hebreos 13:4)
  4. Fundamento. La base de la relación entre esposa y esposo es la gracia de Dios. El amor inmerecido de Dios por dos pecadores que se unen es el fundamento más sólido para mantener una relación a través de los tiempos buenos y malos. Por qué perdonar las ofensas, amar cuando es difícil o servir cuando cuesta la comodidad propia: por la gracia que hemos recibido de Dios puedo hacer esto y más por mi conyugue. El fundamento del matrimonio cristiana es la gracia en Cristo. (Gálatas 5:22-23)
  5. Roles. La perspectiva cristiana del los roles en el matrimonio no son machistas ni feministas, son divinos. Los hombres y las mujeres son iguales en dignidad, valor y gloria. El y ella son igualmente pecadores necesitados de la gracia de la cruz. Sin embargo, Dios ha dado roles en el matrimonio. Al varón le ha dado el privilegio de imitar a Cristo en su liderazgo. Cuidar, proveer y dirigir al hogar es el rol fundamental del varón. A la mujer, Dios le ha dado el privilegio de imitar a Cristo en su sumisión. Amar, respetar y seguir el liderazgo de otro pecador salvado por gracia es el rol fundamental de la mujer. Los roles en el matrimonio cristiano son de origen divino. (Colosenses 3:17-19)

¡Gracias por leer!

Suscríbete, comenta y comparte este post

¡Seamos amigos en facebook, twitter e instagram!