Nuestra sociedad está cambiando (cliché pero cierto). Nuestras iglesias locales no lo hacen (otro cliché y otra verdad). Nuestros familiares, amigos y compañeros salen del clóset. Nuestros cristianos corren a encerrarse en los templos. ¿Cómo no encerrarte en el templo cuando tu amigo sale del clóset?

1. Recuerda que estamos en un mundo caído: por si no lo habías notado vivimos en una realidad alejada de Dios. Lo cual no significa que debamos celebrar cada vez que da un paso más lejos de Él pero, que el pecador peque, no debería llevarnos a alejarnos del mundo. Jesús estando en el cielo vino a un mundo lleno de pecado ¿por qué hacer lo contrario si todavía no es tiempo?

2. Recuerda que tenemos una misión: y se trata de “ir”. Yendo en nuestra vida diaria estamos llamados a hacer discípulos con aquellos que no lo eran. Eso incluye a nuestros amigos homosexuales.

3. Recuerda el pecado detrás del pecado: debido a que somos pecadores nuestra visión del pecado es superficial. Tendemos a pensar equivocadamente que el meollo es una orientación sexual. Yo puedo ser heterosexual e ir al infierno. Debemos aprender a ver el pecado detrás de todos los pecados: una disposición de rebeldía a Dios que se manifiesta en todas las áreas de la vida humana, no sólo en lo sexual, y que nos es común a todo ser humano. Hacer esto me debe llevar a ser empático, amar con verdad y hablar la verdad en amor. 

4. Recuerda la soberanía de Dios: Dios es soberano. Eso significa que está en control de todo. Todo incluye la maldad. Eso no significa que la apruebe o la cause pero si la permite y la controla. Por lo tanto, esta situación esta bajo su control. En estos días personas que secretamente tenían esta tendencia saldrán a la luz y eso te dará la oportunidad de tocar el tema con verdad y amor. Tocar el tema con verdad y amor te dará la oportunidad de exponer el Evangelio. Exponer el Evangelio es el medio por el cual Dios salva pecadores por gracia a través de la fe en Jesús. Y aún cuando la respuesta sea negativa, Él es glorificado.

5. Recuerda a Cristo: Jesús en la cruz nos dice que estamos tan mal que Él mismo tenía que venir a solucionar nuestro mal. Pero también nos dice que somos tan amados que Él vino a solucionarlo. Eso significa que hay casos difíciles, pero también que no hay casos imposibles. Ora por tus amigos y no pierdas la esperanza. El mensaje para ellos no es “sé heterosexual” (primeramente) sino mira a Cristo, arrepiéntete y cree.