Soy cristiano. Creo que Dios existe. Él es la mejor explicación del porque existe el universo con su complejidad, belleza y gloria.

Soy cristiano. Creo en lo que dice la Biblia como la Palabra de Dios. En ella encuentro la mejor explicación para Dios, el hombre, el mal y su solución, la verdadera esperanza y felicidad.

Soy cristiano. Creo que el bien y el mal no son opiniones personales o sociales. Lo ético e inmoral son realidades objetivas universales que no dependen de mi parecer individual, cultural o temporal.

Soy cristiano. Creo que todos, empezando conmigo, hemos fallado a la ley moral. Basta con analizar lo que señalamos de otros como malo y vernos en un espejo sólo para encontrar exactamente lo mismo en nosotros.

Soy cristiano. Creo que Dios castigará y recompensará eternamente por causa de su justicia. Todos los que somos pecadores merecemos justamente dicho castigo, y todos los perfectamente santos merecen justamente dicha recompensa.

Soy cristiano. Creo que la homosexualidad es un pecado grave. No es el diseño de Dios para el florecimiento humano, es señalado explícitamente como pecado en la Biblia, y falla en tratar a Dios como Dios. Por lo que no puedo tratarlo como algo bueno.

Soy un cristiano. Creo que la homosexualidad es un pecado igual que el resto. Es grave, así como es grave mentir, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, envidiar, odiar, o amar algo bueno más que a Dios. Por lo que no puedo tratarlo como algo peor.

Soy un cristiano. Creo que la homosexualidad es un pecado perdonable. Es grave, igual que el resto, pero es perdonable porque grave fue el precio que se pagó. Por lo que puedo tratarlo con el amor expresado en la cruz.

Soy cristiano. Creo que todos, empezando conmigo, necesitamos un salvador. Alguien que solucione nuestro mal y las consecuencias de este.

Soy cristiano. Creo que Jesús es el Salvador. Jesús fue perfectamente santo  y tomó mi castigo para que yo que soy perfectamente pecador disfrute gratuitamente de su recompensa.

Soy cristiano. Creo que la salvación es por gracia. Yo soy un pecador salvado sin merecerlo a través de confiar en Jesús.

Soy cristiano. Creo que la gracia me enseña a vivir. Su amor inmerecido es la poderosa motivación para vivir para Él amando y sirviendo a mi vecino aún cuando no piensa o vive igual que yo.

Soy cristiano. Creo en su Iglesia. Un grupo de pecadores salvados por gracia que hablan la verdad con amor y aman en la Verdad.

Soy cristiano y amo a un hombre: Jesús.