1) Es bíblica.Jesús estableció la iglesia local y todos los apóstoles desarrollaron su ministerio a través de ella.Jesús estableció la iglesia local y todos los apóstoles desarrollaron su ministerio a través de ella.

2) La iglesia son sus miembros. Ser una iglesia en el Nuevo Testamento es ser uno de sus miembros (lee el libro de los Hechos). Deberías desear ser parte de la iglesia porque ella es a quien Jesús vino a rescatar y a reconciliar consigo mismo.

3) Es un prerrequisito para la Cena del Señor. La Cena del Señor es una celebración para la iglesia reunida, lo que equivale a sus miembros (cf. 1 Co. 11:20, 33). Deberías desear participar de la Santa Cena. Es la bandera del equipo, la cual hace que el grupo de la iglesia sea visible a las naciones.

4) Es la manera de representar oficialmente a Jesús. La membresía es la confirmación de la iglesia de que  eres un ciudadano del Reino de Cristo, y por lo tanto, un representante identificado  de Jesús ante las naciones. Deberías desear que tu representación esté autorizada. Además está muy estrechamente relacionada con esto:

5) Es la manera de declarar tu más alta lealtad. Tu membresía en el equipo —la cual se hace visible cuando ondeas la bandera de la Cena del Señor— es un testimonio público de que tu más alta lealtad pertenece a Jesús. . Llegarán las pruebas y las persecuciones, pero tus únicas palabras serán: “Soy cristiano”.

6) Es la manera de encarnar las ilustraciones bíblicas y representarlas. Es dentro de las estructuras de la responsabilidad de rendir cuentas en la iglesia local que los cristianos viven y experimentan la correlación de su cuerpo, la plenitud espiritual de su templo, así como la seguridad, la intimidad y la identificación colectiva de su familia.

7) Es la manera de servir a otros cristianos. La membresía te ayuda a saber a qué cristianos del planeta tierra tienes la responsabilidad específica de amar, servir, supervisar y estimular. Te capacita para cumplir tus responsabilidades bíblicas con el cuerpo de Cristo (cf. Ef. 4:11-16, 25-32).

8) Es la manera de seguir a los líderes cristianos. La membresía te ayuda a saber a qué líderes cristianos en el planeta tierra estás llamado a obedecer y a seguir. Por otra parte, te capacita para cumplir tus responsabilidades bíblicas con ellos (cf. He. 13:7, 17).

9) Ayuda al liderazgo de los líderes cristianos. La membresía permite a los líderes cristianos saber a qué cristianos en el planeta tierra deben “apacentar” (Hch. 20:28; 1 P. 5:2).

10) Posibilita la disciplina eclesial. Te coloca en tu lugar —bíblicamente determinado— para participar en la labor de la disciplina en la iglesia de forma responsable, sabia y amorosa (1 Co. 5).

11) Da estructura a tu vida cristiana. Coloca la afirmación individual del cristiano de obedecer y seguir a Jesús en una situación real donde la autoridad se ejerce realmente sobre nosotros (cf. Jn.14:15; 1 Jn. 2:19; 4:20-21). Es el programa divino
de disciplina.

12) Protege el testimonio e invita a las naciones. La membresía refleja el gobierno alternativo de Cristo a un universo que observa (cf. Mt. 5:13; Jn.13:34-35; Ef. 3:10; 1 P. 2:9-12). Las mismas restricciones que se aplican a la membresía de la iglesia producen la asociación de un grupo que invita
a las naciones a algo mejor. Es el programa divino de evangelización.

De: “La membresía de la Iglesia” por Jonathan Leeman