La oración es importante, no tengo que convencerte de eso. La oración es para el cristiano lo que respirar al cuerpo. Sin embargo es una tarea descuidada en muchos de nosotros. Por esto te quiero compartir 3 tips para mejorar tu vida de oración:

1. Planea tu vida de oración:

Nadie se pone en condición física por accidente. Es necesario planearlo, hacer una agenda, mover algunos horarios, comprarse el equipo adecuado, y agarrar valor para comenzar.

Lo mismo sucede con la vida de oración. Nadie tiene una vida de oración por accidente. Es necesario planearla, hacer una agenda, mover algunos horarios, dedicarle tiempo, y agarrar valor para comenzar. ¡Planea tu vida de oración!

2. Usa estrategias para impedir distracciones:

“Señor, te doy gracias porque hoy… ¿cerré la puerta?, ¿dónde estaba? ¡Ah si!…Gracias porque hoy me fue bien en mis compromisos y… No, no cerré la puerta, ¿Dónde deje la llave?…” ¿Familiar? Para muchos de nosotros esto es nuestro pan diario en cuanto a la oración se refiere.

Hay algunas estrategias que puedes usar para evitar las distracciones: (1) Ora en un lugar solitario, (2) desconectate, apaga el celular, iPad, laptop, (3) usa la Biblia para guiar tu oración, lee el pasaje y ora de acuerdo a los temas que trate, (4) emplea listas de oración, escribe las razones por las cuales vas a orar y síguela.

Puedes idear cualquier estrategia que te sirva, el punto es ¡usa estrategias para impedir distracciones!

3. Ora hasta que ores:

Este es un consejo puritano y significa que ores el tiempo suficiente hasta que dejes atrás toda formalidad y actitud mecánica y se vuelva algo más natural e íntimo.

Muchas veces no oramos porque “no lo sentimos”, pero es más probable que “lo sintamos” mientras lo intentamos, y hacemos uso de lo mecánico, que mientras estamos viendo televisión o vagamos por las redes sociales. ¡Ora hasta que ores!