1. He leído de las vidas de muchos cristianos eminentes, y una cosa tenían en común; todos eran hombres de oración
  2. La oración no necesita ni el aprendizaje, la sabiduría o el conocimiento de libros. Necesita nada más que el corazón y la voluntad.
  3. Orar y pecar nunca vivirán juntos en el mismo corazón. La oración consumirá el pecado o el pecado ahogará la oración
  4. Dime cómo ora un hombre y te diré cuál es el estado de su alma. La oración es el pulso espiritual.
  5. El hábito de la oración es una de las evidencias mas claras de que uno es un verdadero cristiano.